Home Textos escogidos del Número 9
textos escogidos: Número 8

Cuando el cine viaja en metro

Correo electrónico Imprimir PDF
Sobre el uso del metro en el cine hispanoamericano y francés. Por Pablo Marín Mazcaray

A comienzos del siglo XX el metro comienza a hacer parte de la estructura urbana, estableciendo una nueva forma de dinámica social. Por la misma época se echaba a andar otra máquina que transportaría a sus viajeros no a través de los rieles subterráneos, sino de las imágenes de una pantalla gigante, el cine.
El 28 de diciembre de 1895 el septimo arte es presentado oficialmente en París. El espectáculo consistió en una serie de imágenes documentales, de las cuales se recuerda especialmente aquella en la que un tren parecía avanzar hacia los espectadores. Desde ese momento, el cine se convertiría en un testigo de su tiempo y como tal no podía dejar de reflejar una realidad como la del metro.
Son numerosos los cineastas que han bajado al subterraneo para filmar sus escenas más famosas. Almodóvar, José María Forqué, José Luis Garcia, Berlanga, Carlos Reygadas, Fernando Trueba, Fabián Bielinsky, Agustín Díaz Yanes, Antonio Mercero , Pedro Lazaga, Eloy de la Iglesia, Jaime Chavarri, Álvaro Fernández, entre otros, por el lado hispanoamericano, mientras que directores franceses como Luc Besson, Jean-Pierre Jeunet, François Truffaut, Louis Malle, Marcel Carné, Henri Verneuil, Alex Joffé han hecho lo mismo con el metro parisino.
Leer más...
 

El legado de Lautréamont

Correo electrónico Imprimir PDF

Por Héctor Delgado

Hablar de Los Cantos de Maldoror no es tarea fácil. Hace falta más de una lectura para salir de la estupefacción y la fascinación en las cuales suele sumir, a quien se acerca a él por primera vez, ese libro extraño, que ocupa un lugar de excepción en la literatura francesa. Sin embargo, y a pesar de los numerosos acercamientos por parte de escritores y académicos[1], es necesario seguir leyendo una obra de difícil acceso que constituye una de las más fecundas aventuras del lenguaje.

Leer más...
 

Sandía sin semillas

Correo electrónico Imprimir PDF

Por Pavel García Gatica

Me detuve frente a un gran camaleón que ostentaba una gama de colores entre el amarillo, el azul y el rojo. Me miró, y me aprestaba a preguntarle “¿qué vendes?”, cuando uno de sus ojos independientes me dirigió hacia tres círculos de borde verdoso. Volví a mirar al camaleón, y él, pensando quizás que debía ser tonto, hizo saltar un poco su otro ojo para dirigirme hacia las tres o cuatro palabras que figuraban en el cartel, además de los círculos antes mencionados.

Caí en cuenta inmediatamente. No se trataba de una pintura de la vanguardia rusa – como  aquellos que se presentaron en París hacía apenas dos o tres meses-, no era un Malevich que hubiese perdido la cuadratura. Eran tres rebanadas de sandía sin semilla que eran promocionadas por un camaleón.

Leer más...